Unos tan dulces obituarios...
A UNA MUJER
QUE MURIÓ, NIÑA, EN MI INFANCIA
Cementerio de Moguer
Veinte años tienes en la muerte.
Eres ya una mujer -¡qué hermosa eres!-
Veinte años… ¡Te pareces a esta aurora
bella y fría -¡qué pura!-, tierra y gloria!
(Juan Ramón Jiménez)
Es el desnudo caminar. La duda se confunde entre la pureza, y miramos arriba, muy arriba. Adonde caminamos desnudos. Como el verso.
Punzantes asonancias… ¡Muerte eres y en la muerte pareces la hermosa aurora!
¡Gloria...!